Lírico.
Exp..
Homo oniricus
Primero está el soñarse como si todo fuera
sin fin, azul, materia que nunca se devana;
después vendrá la torpe miseria de un mañana
cuando lamentaremos la blanca cal terrera.
Primero siempre brilla la luz de esta quimera,
apenas son los días collar que se desgrana;
después nos llega el frío, un frío del que emana
la noche aterradora y el tiempo de la espera.
La vida como un hilo, y una tijera aguarda
con dos hojas de acero para cortar de un tajo
el vano afán del hombre volcado en ser eterno.
Siempre es la misma historia, relato de gallarda
especie ciegamente poniendo su trabajo
al borde del delirio, sobre el maldito infierno.
Primero está el soñarse como si todo fuera
sin fin, azul, materia que nunca se devana;
después vendrá la torpe miseria de un mañana
cuando lamentaremos la blanca cal terrera.
Primero siempre brilla la luz de esta quimera,
apenas son los días collar que se desgrana;
después nos llega el frío, un frío del que emana
la noche aterradora y el tiempo de la espera.
La vida como un hilo, y una tijera aguarda
con dos hojas de acero para cortar de un tajo
el vano afán del hombre volcado en ser eterno.
Siempre es la misma historia, relato de gallarda
especie ciegamente poniendo su trabajo
al borde del delirio, sobre el maldito infierno.
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