Birbiloke
Poeta adicto al portal
Es curioso el tiempo, cuando la luna surca distancias entre nosotros y el puente enmedio. Parecemos dos farolas vespertinas y mañaneras, con el rocío que tanto nos gusta empaparnos. Por el contrario dos luces en la negra noche, acompañan, con grillo y revoloteos de alas...soldado firme hay revisión, cancelen las puertas, que nadie salga.
Disfruto mi tiempo libre, siendo rebelde.
¿Que has dicho?...nada mi capitán, son promesas en el viento que nadie alcanza a coger su hoja seca. ¡ A sus ordenes mi capitán !
Como nos decimos
y tantas veces
cuantas, nos amamos.
Ducha, catarata del Niagara
perdiéndonos el uno en el otro
sin nuestro consentimiento.
Y ríes feliz,
ahí en la tumba
y yo, en la otra tumba
... añoro.
Sabes de mis celos de ultratumba.
¿Quién es ese fantasma que vela tu descanso y trae flores sin remordimientos?
¿Acaso tenías doble vida, la callada por respuesta?
No me silbes y mires a otro lado.
¡¡ Soldado firmes !!
Tres semanas de calabozo
y sin dietas que consumir.
Sin tabaco, sin alcohol, ja,ja,ja...me lo bebo yo,
y el humo entre rejas
le soplo, corazoncitos esponjosos
volátiles nubecitas disueltas
entre la luz que entra y se dispersa
triste, agrietada y herrumbrosa
donde puedas escapar
con facilidad
de esta mía crueldad.
Disfruto mi tiempo libre, siendo rebelde.
¿Que has dicho?...nada mi capitán, son promesas en el viento que nadie alcanza a coger su hoja seca. ¡ A sus ordenes mi capitán !
Como nos decimos
y tantas veces
cuantas, nos amamos.
Ducha, catarata del Niagara
perdiéndonos el uno en el otro
sin nuestro consentimiento.
Y ríes feliz,
ahí en la tumba
y yo, en la otra tumba
... añoro.
Sabes de mis celos de ultratumba.
¿Quién es ese fantasma que vela tu descanso y trae flores sin remordimientos?
¿Acaso tenías doble vida, la callada por respuesta?
No me silbes y mires a otro lado.
¡¡ Soldado firmes !!
Tres semanas de calabozo
y sin dietas que consumir.
Sin tabaco, sin alcohol, ja,ja,ja...me lo bebo yo,
y el humo entre rejas
le soplo, corazoncitos esponjosos
volátiles nubecitas disueltas
entre la luz que entra y se dispersa
triste, agrietada y herrumbrosa
donde puedas escapar
con facilidad
de esta mía crueldad.