Horario laboral

penabad57

Poeta veterano en el portal
No son ocho, son doce o quince.

Es como si en el reloj se hubieran parado las horas.

Produces no sabes bien para qué: un tubo de metal,
una pieza, una parte de un todo que desconoces.

Al llegar a tu casa la noche ha caído,
tu hijo duerme,
de nuevo tendrá que estar en la guardería a las seis.

Abrazas a tu mujer, cansada, rota
por el trabajo doble de limpiar afuera
y adentro.

“Este mes no podremos salir a ningún lado,
en la tienda van a tener que fiarnos”,
te dice con una lágrima en los ojos.

Y tú piensas que la vida es injusta
porque Rosario no puede comprarse el vestido que hace años necesita,
porque en la nevera apenas queda nada,
porque el recibo de la luz te crucifica,
porque querrías jugar con Daniel,
hablarle bajito, acostarlo cada noche.

Trabajas para que otros tengan un gran auto,
un chalé con piscina, un barco en el pantalán de los sueños.

A ti te toca nadar contracorriente,
sintiendo cómo el agua ya te invade los pulmones.




 
Última edición:
No son ocho, son doce o quince.

Es como si en el reloj se hubieran parado las horas.

Produces no sabes bien para qué: un tubo de metal,
una pieza, una parte de un todo que desconoces.

Al llegar a tu casa la noche ha caído,
tu hijo duerme,
de nuevo tendrá que estar en la guardería a las seis.

Abrazas a tu mujer, cansada, rota
por el trabajo doble de limpiar afuera
y adentro.

“Este mes no podremos salir a ningún lado,
en la tienda van a tener que fiarnos”,
te dice con una lágrima en los ojos.

Y tú piensas que la vida es injusta
porque Rosario no puede comprarse el vestido que hace años necesita,
porque en la nevera apenas queda nada,
porque el recibo de la luz te crucifica,
porque querrías jugar con Daniel,
hablarle bajito, acostarlo cada noche.

Trabajas para que otros tengan un gran auto,
un chalé con piscina, un barco en el pantalán de los sueños.

A ti te toca nadar contracorriente,
sintiendo cómo el agua ya te invade los pulmones.



Así funciona la lógica del capitalismo: la riqueza de unos pocos significa el sacrificio de muchos. Y en estos tiempos... Uff... Qué bien has captado la preocupación, la precariedad y la tristeza de los sueños rotos. Profundo y absolutamente conmovedor.
Muchas gracias por compartir, buen amigo. Saludos fraternos.
 
Así funciona la lógica del capitalismo: la riqueza de unos pocos significa el sacrificio de muchos. Y en estos tiempos... Uff... Qué bien has captado la preocupación, la precariedad y la tristeza de los sueños rotos. Profundo y absolutamente conmovedor.
Muchas gracias por compartir, buen amigo. Saludos fraternos.
Muchas gracias a ti, Martín, por acercarte a este poema y dejar tu opinión en forma de comentario. Un abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba