vronte
Poeta infiel al portal
Nos baña la luz,
la tibia piel laxa y suave
reposando sobre un pastizal de miel.
Libres al fin de culpas y temores convictos…
el sarcasmo creció hacia una risa inocente
y la envidia se elevó hacia un brillo de feliz admiración,
nos estamos volviendo sabios, silenciosos y transparentes.
Y entonces la mierda brotó lujuriosa como nunca…
con un ansia de pujar , y un hambre por tener
que nos erecta el miembro;
una desidia por sudar
y un desprecio por la espera del fruto del esfuerzo…
todo debe ser ahora… yyy yooooooooooooooooooooooo! lo merezco
sin demora…
una ofrenda ante mi condición de diosa destructora.
Amo la brevedad de las pasiones que consumen,
la tempestad de los horrores que seducen
y el rostro consternado por la traición a la confianza…
todo acaba, todo se aplaca y solo cenizas… solo nada
un futuro que te dirija directo a beber agua salada…
y por fin esa lengua amarga calle sus palabras,
arrepentimiento a la par que cae la baba…
Hoy día, un amanecer de prístinas cualidades,
arcoíris de colores;
paz, tranquilidad y frutas de sabores joviales
listos para amar,
prestos a ser compasivos y amorosos;
el torrentoso pasado,
una lección de carácter formativo.
Ya somos hijos luminosos
y estamos listos para cobijar a los desorientados
mas allá de la avaricia, mas allá de lo profano
justo hasta que la mierda una vez más
nos lleve suave de la mano.
la tibia piel laxa y suave
reposando sobre un pastizal de miel.
Libres al fin de culpas y temores convictos…
el sarcasmo creció hacia una risa inocente
y la envidia se elevó hacia un brillo de feliz admiración,
nos estamos volviendo sabios, silenciosos y transparentes.
Y entonces la mierda brotó lujuriosa como nunca…
con un ansia de pujar , y un hambre por tener
que nos erecta el miembro;
una desidia por sudar
y un desprecio por la espera del fruto del esfuerzo…
todo debe ser ahora… yyy yooooooooooooooooooooooo! lo merezco
sin demora…
una ofrenda ante mi condición de diosa destructora.
Amo la brevedad de las pasiones que consumen,
la tempestad de los horrores que seducen
y el rostro consternado por la traición a la confianza…
todo acaba, todo se aplaca y solo cenizas… solo nada
un futuro que te dirija directo a beber agua salada…
y por fin esa lengua amarga calle sus palabras,
arrepentimiento a la par que cae la baba…
Hoy día, un amanecer de prístinas cualidades,
arcoíris de colores;
paz, tranquilidad y frutas de sabores joviales
listos para amar,
prestos a ser compasivos y amorosos;
el torrentoso pasado,
una lección de carácter formativo.
Ya somos hijos luminosos
y estamos listos para cobijar a los desorientados
mas allá de la avaricia, mas allá de lo profano
justo hasta que la mierda una vez más
nos lleve suave de la mano.
Última edición: