Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

Hoy mejor visto de gris
para confundirme con el paisaje,
y en vez de llevar mis pasos
por el mismo sendero de siempre
esquivo los huecos y las rocas
del camino del frente,
para tomar nuevo rumbo
hacia donde mis pies me lleven,
porque pese que aquí no hace otoño
de los árboles caen sus hojas
y el invierno de a poco se siente.
Hoy mejor oculto mi llanto
con la lluvia que cae dispersa
por mis solitarias aceras,
y encierro mis deseos y suspiros
en aquel viejo baúl oxidado,
lleno del recuerdo de sus caderas,
mismo donde guardé mis nostalgias
y sepulté los besos fingidos,
las cartas amarillas de sus manos
y las caricias que aún no me diera.
Hoy mejor escondo mi tristeza
con una de mis mejores sonrisas
y la visto con traje de etiqueta,
para ver disipar las amargas penas,
esas que hoy me acongojan
e invaden mis pensamientos,
pintando de blanco y negro
todos y cada uno de los recuerdos,
recuerdos que insoslayable cuelgan
desde el techo de mi estancia
amenazando con caer de vuelta.
Hoy mejor silencio mis palabras,
enmudezco mi mustia voz,
encadeno mi lengua a tu olvido,
y arropo con el aroma de tu ausencia
el deseo que por ti, aún no se ha ido,
y que arrinconado entre mis dientes
tirita tembleque, falto de cariño
porque hoy, nada se debe llorar
nada se debe extrañar, ni añorar
en vez de llorar, hoy mejor río.
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