iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vienes a mí en convulsiones,
en oníricas visiones.
Vienes a mí a través
de las nocturnas radiaciones
emitidas por los cuerpos
que se retuercen bajo las luces
de miles de estroboscopios.
Hoy es noche
es LA NOCHE,
vienes a mí con tu etílico sabor
y me cantas al oído tus intenciones.
No amor, no tendrás suerte.
Hoy soy mía, de nadie más.
Vienes a mí esperando que me entregue
como en otras ocasiones,
pero esta vez no lo obtendrás,
pues ya me harté de tus pretensiones.
Vienes a mí y sólo esperas
que me tienda a tus pies
que suplique por tu amor
y no ves que me elevo
tras blancas inhalaciones
y ya no soy de ti.
Pertenezco a la ingravidez,
y a la incoherencia
de mis cavilaciones.
Pertenezco a la vertiginosa rapidez
de las noches disolutas.
Pertenezco a las oscuras divagaciones,
a las absurdas diversiones,
hoy soy de mi opípara hambre
de pecaminosas dimensiones.
Hoy soy de MÍ, y no del Hombre.
en oníricas visiones.
Vienes a mí a través
de las nocturnas radiaciones
emitidas por los cuerpos
que se retuercen bajo las luces
de miles de estroboscopios.
Hoy es noche
es LA NOCHE,
vienes a mí con tu etílico sabor
y me cantas al oído tus intenciones.
No amor, no tendrás suerte.
Hoy soy mía, de nadie más.
Vienes a mí esperando que me entregue
como en otras ocasiones,
pero esta vez no lo obtendrás,
pues ya me harté de tus pretensiones.
Vienes a mí y sólo esperas
que me tienda a tus pies
que suplique por tu amor
y no ves que me elevo
tras blancas inhalaciones
y ya no soy de ti.
Pertenezco a la ingravidez,
y a la incoherencia
de mis cavilaciones.
Pertenezco a la vertiginosa rapidez
de las noches disolutas.
Pertenezco a las oscuras divagaciones,
a las absurdas diversiones,
hoy soy de mi opípara hambre
de pecaminosas dimensiones.
Hoy soy de MÍ, y no del Hombre.
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