Katerine
Poeta recién llegado
Hoy podría morirme, entre estos maltrechos brazos de la tarde.
Y podría esparcir claros aromas de muerte a mi paso
para que todos supiesen que mi día ha llegado.
Muerte, muerte, muerte
la palabra que repito incesante
una y otra vez en mi mente.
Hoy podría tomarme la vida de un trago.
Podría desafiar los soles y las lunas
Todo podría: pues me da igual el gesto de la vida,
y su supervivencia vacía, en la nada.
El vivir sin una ilusión,
vivir caminado entre espinas y sangrando,
esperando la cura en vano,
y llorando las noches porque se eterniza la vida
Y podría esparcir claros aromas de muerte a mi paso
para que todos supiesen que mi día ha llegado.
Muerte, muerte, muerte
la palabra que repito incesante
una y otra vez en mi mente.
Hoy podría tomarme la vida de un trago.
Podría desafiar los soles y las lunas
Todo podría: pues me da igual el gesto de la vida,
y su supervivencia vacía, en la nada.
El vivir sin una ilusión,
vivir caminado entre espinas y sangrando,
esperando la cura en vano,
y llorando las noches porque se eterniza la vida