Martín Terán
Poeta recién llegado
Te veo tan lejos de mis brazos
escúchame, mientras caminas
escúchame! no huyas de mi voz
que seré el fantasma de tu desesperación
con tu vestido de seda, y alas de albatros
no escaparás de lo negro que está tu corazón
mientras caminas, pasiva, por el pasillo
del amor
resonarán las caricias, los golpes, el pasillo
tu canción
Me recordarás siempre en la lágrima /que hoy vaciló
Las manos de tu hombre te recordarán / el aire que faltó
Soy tu sombra, querida
Soy tu pasado, oscura ojiva
Los errores que te hacen llorar en el baño
por lo que rezabas todos los días del año
Soy el mal, un bastión
Soy el público que cultiva esta ocasión
Veo tus muslos quemarse en la orilla
sonriente de que termine nuestra pesadilla
Pero no olvides mis brazos, querida
que alguna ves te sujetaron la vida
Tú sin mi no sabrías de felicidad
pues a mí no llegaste por vanidad
Caminarás, sí, dirás sí
pero tus ojos
dirán
¡oh de mí!
escúchame, mientras caminas
escúchame! no huyas de mi voz
que seré el fantasma de tu desesperación
con tu vestido de seda, y alas de albatros
no escaparás de lo negro que está tu corazón
mientras caminas, pasiva, por el pasillo
del amor
resonarán las caricias, los golpes, el pasillo
tu canción
Me recordarás siempre en la lágrima /que hoy vaciló
Las manos de tu hombre te recordarán / el aire que faltó
Soy tu sombra, querida
Soy tu pasado, oscura ojiva
Los errores que te hacen llorar en el baño
por lo que rezabas todos los días del año
Soy el mal, un bastión
Soy el público que cultiva esta ocasión
Veo tus muslos quemarse en la orilla
sonriente de que termine nuestra pesadilla
Pero no olvides mis brazos, querida
que alguna ves te sujetaron la vida
Tú sin mi no sabrías de felicidad
pues a mí no llegaste por vanidad
Caminarás, sí, dirás sí
pero tus ojos
dirán
¡oh de mí!