Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No supe perdonar, me hice maldito
y fue mayor pecado no entenderlo;
me opuse a la virtud sin pretenderlo
muriendo quejumbroso y chiquitito.
No supe perdonar, no fui exquisito
y ciego en la penumbra fui sin serlo
un pobre corazón que sin saberlo
quebró la bendición del Dios bendito.
Hoy sé que del perdón surge la gloria,
la tibia suavidad de la esperanza,
la brisa que amilagra la memoria...
Hoy sé que al perdonar la paz se alcanza;
igual que de manera perentoria
con sólo perdonar la Vida avanza.
y fue mayor pecado no entenderlo;
me opuse a la virtud sin pretenderlo
muriendo quejumbroso y chiquitito.
No supe perdonar, no fui exquisito
y ciego en la penumbra fui sin serlo
un pobre corazón que sin saberlo
quebró la bendición del Dios bendito.
Hoy sé que del perdón surge la gloria,
la tibia suavidad de la esperanza,
la brisa que amilagra la memoria...
Hoy sé que al perdonar la paz se alcanza;
igual que de manera perentoria
con sólo perdonar la Vida avanza.