Rdiaz1991
Poeta recién llegado
Un saludo a todos, poetas,
Aquí os dejo un poema que escribí hace poco y que es muy especial para mí. Espero que os guste:
Aquí os dejo el texto:
Hoy te escribo desde aquel parque por el que una vez paseamos.
No parabas de hablar y sonreír moviéndote de un lado a otro.
Allí te robé nuestro primer beso.
"El siguiente te lo cobro",
me dijiste guiñándome un ojo.
Y vaya si lo hiciste.
A cambio te llevaste mi corazón.
Hoy te escribo desde mi cama,
la que hace no mucho deshacíamos gritando susurros de pasión.
Todavía conserva tu olor entre sus sábanas,
donde rebotaban los ecos de tus gemidos.
Te escribo desde el bar,
en el que tantas horas pasábamos. Aquellas conversaciones tan trascendentes bañadas en vino y cerveza.
Qué sencillo era el mundo a tu lado.
Hoy te escribo desde el portal de tu casa,
desde el teatro,
el cine
o desde aquellas farolas que sostenían tu cuerpo cada vez que tu boca provocaba a la mía.
Te escribo desde la luna,
la cual te prometí sin saber que ya era tuya.
Hoy te escribo sin saber qué escribir.
Y aún así vomito versos que saben a besos.
Esos que una vez me diste.
Por eso te escribo precisamente hoy,
un día cualquiera,
en un momento aleatorio.
Porque el amor no entiende de fechas ni horarios.
Por eso te escribo ahora.
Para decirte que te quiero.
Para decirte que aunque tú no lo sepas,
amor, estoy seguro de que lo sospechabas.
Rafa Díaz
Un saludo y gracias por leerme
Aquí os dejo un poema que escribí hace poco y que es muy especial para mí. Espero que os guste:
Aquí os dejo el texto:
Hoy te escribo desde aquel parque por el que una vez paseamos.
No parabas de hablar y sonreír moviéndote de un lado a otro.
Allí te robé nuestro primer beso.
"El siguiente te lo cobro",
me dijiste guiñándome un ojo.
Y vaya si lo hiciste.
A cambio te llevaste mi corazón.
Hoy te escribo desde mi cama,
la que hace no mucho deshacíamos gritando susurros de pasión.
Todavía conserva tu olor entre sus sábanas,
donde rebotaban los ecos de tus gemidos.
Te escribo desde el bar,
en el que tantas horas pasábamos. Aquellas conversaciones tan trascendentes bañadas en vino y cerveza.
Qué sencillo era el mundo a tu lado.
Hoy te escribo desde el portal de tu casa,
desde el teatro,
el cine
o desde aquellas farolas que sostenían tu cuerpo cada vez que tu boca provocaba a la mía.
Te escribo desde la luna,
la cual te prometí sin saber que ya era tuya.
Hoy te escribo sin saber qué escribir.
Y aún así vomito versos que saben a besos.
Esos que una vez me diste.
Por eso te escribo precisamente hoy,
un día cualquiera,
en un momento aleatorio.
Porque el amor no entiende de fechas ni horarios.
Por eso te escribo ahora.
Para decirte que te quiero.
Para decirte que aunque tú no lo sepas,
amor, estoy seguro de que lo sospechabas.
Rafa Díaz
Un saludo y gracias por leerme