Lírico.
Exp..
Hoy
Resulta que hoy en día
esa mujer hermosa
que llamamos verdad
ya no es cuestión
ni tan siquiera
de perspectiva;
ya no importa
si es humilde o es grande,
si discreta o conspicua,
si dócil o aguerrida,
si calla o vocifera.
Resulta que hoy en día
casi todos aceptan
que esa bella mujer
es siempre lo que muchos
digan que les conviene,
tratando el contenido
como simple envoltorio,
mudando de opinión
igual que se maquilla
una actriz de película
para desempeñar
papeles diferentes.
Resulta que hoy en día
esa mujer hermosa
es algo reciclable
según soplen los vientos,
según los intereses
que no aman la verdad,
su luz que es inmutable,
pues sólo la utilizan
para saciar la sed
que nunca riega el alma.
Siempre existieron quienes
trataron a esta hermosa
mujer como a basura
con que ganar terreno.
Pero hoy resulta
que son legión aquellos
quienes han olvidado
que la verdad no es vana
quincalla que se oxida,
que no es la baratija
de la conciencia artera,
pues en su sempiterna
belleza está cifrada
lo que nos hace libres
frente al tiempo que quiere destruirnos.
Resulta que hoy en día
esa mujer hermosa
que llamamos verdad
ya no es cuestión
ni tan siquiera
de perspectiva;
ya no importa
si es humilde o es grande,
si discreta o conspicua,
si dócil o aguerrida,
si calla o vocifera.
Resulta que hoy en día
casi todos aceptan
que esa bella mujer
es siempre lo que muchos
digan que les conviene,
tratando el contenido
como simple envoltorio,
mudando de opinión
igual que se maquilla
una actriz de película
para desempeñar
papeles diferentes.
Resulta que hoy en día
esa mujer hermosa
es algo reciclable
según soplen los vientos,
según los intereses
que no aman la verdad,
su luz que es inmutable,
pues sólo la utilizan
para saciar la sed
que nunca riega el alma.
Siempre existieron quienes
trataron a esta hermosa
mujer como a basura
con que ganar terreno.
Pero hoy resulta
que son legión aquellos
quienes han olvidado
que la verdad no es vana
quincalla que se oxida,
que no es la baratija
de la conciencia artera,
pues en su sempiterna
belleza está cifrada
lo que nos hace libres
frente al tiempo que quiere destruirnos.