Motivado por la activación de mi anterior soneto titulado: Huaco sexual, presento un segundo trabajo basado en otro Huaco Erótico en la que copula una mujer y La Muerte

“Acaricio tu seno con ternura:
manso, frágil, jovial, así lo estimo;
sutil instante que jamás reprimo.
Hallamos abstracción en tal postura.
No desfallece por carnal cordura
mi lengua, que a tu boca obscena encimo;
es tu manita dándose al racimo…
y mi entrepierna que se pone dura.
¡Encarados! Expuestos al desnudo,
nada que menoscabe el absolverte…
aunque intimide mi perfil dentudo.
Tu dogma lleva al cuerpo que se oferte:
es el sostén el sexo, y no lo dudo,
y no lo dudo porque soy La Muerte."

“Acaricio tu seno con ternura:
manso, frágil, jovial, así lo estimo;
sutil instante que jamás reprimo.
Hallamos abstracción en tal postura.
No desfallece por carnal cordura
mi lengua, que a tu boca obscena encimo;
es tu manita dándose al racimo…
y mi entrepierna que se pone dura.
¡Encarados! Expuestos al desnudo,
nada que menoscabe el absolverte…
aunque intimide mi perfil dentudo.
Tu dogma lleva al cuerpo que se oferte:
es el sostén el sexo, y no lo dudo,
y no lo dudo porque soy La Muerte."
Archivos adjuntos
Última edición: