Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una vez, hubo un amor, que era tan fuerte.
un amor sincero, humano y duradero
era intenso y tan real, iba más allá de la muerte.
Hubo un amor que fue tuyo, completamente tuyo
un amor que jamás se escondió, que ante nadie huyó,
y que siempre que lo necesitaste, a tu lado siempre estuvo.
Existió un amor que se arrastró en brasas por ir tras tus huesos
que lucho por ti y también lucho a muerte contra ti
un amor jamás dejó de existir, aunque caminó en el fuego
y aunque con tu indiferencia lo cubriste de hielo
no hubo poder que por completo lo matara
ni poder alguno que del todo lo apagara
sólo tu cruel rechazo, hizo que de ti me alejara
aún así te sigo amando aunque tu jamás me amaras
un amor sincero, humano y duradero
era intenso y tan real, iba más allá de la muerte.
Hubo un amor que fue tuyo, completamente tuyo
un amor que jamás se escondió, que ante nadie huyó,
y que siempre que lo necesitaste, a tu lado siempre estuvo.
Existió un amor que se arrastró en brasas por ir tras tus huesos
que lucho por ti y también lucho a muerte contra ti
un amor jamás dejó de existir, aunque caminó en el fuego
y aunque con tu indiferencia lo cubriste de hielo
no hubo poder que por completo lo matara
ni poder alguno que del todo lo apagara
sólo tu cruel rechazo, hizo que de ti me alejara
aún así te sigo amando aunque tu jamás me amaras