"Tiene el enorme prestigio de haber sido ya dios."
Federico Garcìa Lorca
Petunia, es el vestigio de las maneras nobles.
El ajeno recuerdo de tardes de amapolas.
Despereza las garras de olvidada fiereza
[FONT=Verdana, Geneva, sans-serif]con altivez mayúscula de quien sabe su nombre
y no olvida su sombra.
Hubo un gato, hace tiempo, al que ya no se nombra.
Era gris y marrón, era hermoso en el sol.
Pero, como las rosas que florecen tardías,
se extinguió alguna noche su presencia furtiva.
Era un gato marrón, crecido entre el ramaje
absurdo de los arboles.
Ignorante en las ciencias o en las artes,
era suave y goloso, como son los cachorros.
Hubo un tiempo lejano, donde los gatos eran
maravillosos príncipes campechanos
que describían correrías insólitas
y guardaban tesoros de grillos en la arena.
Observaban las tardes con un mirar atento
registrando los gestos vacíos de la gente
desde un silencio cubierto de pelusa.
Se cubrían de sol y ardían en los salones,
[FONT=Verdana, Geneva, sans-serif]ahuyentando las sombras del invierno.
Hacían de la queja un gesto de ternura inusitada.
Y eran eternos, como los dioses son bajo la arena.
Cuando cazan los gatos, hay duendes en las hojas
y los arboles ríen y sacuden las ramas para que llueva
y duerman, el hocico hacia el sol, estos gordos milagros.
Aquel gato era como las mariposas.
Duran solo un verano y después huyen al norte.
[FONT=Verdana, Geneva, sans-serif]Pero como la golondrina del príncipe de cristales y oro,
aquel gato eligió dormirse y no volar
hacia las nubes amarillas del verano.
Ella es mínima, suave, un milagro muy breve.
Tiene del otoño el color y del arco el vibrar.
Ay, pequeña canción de misterio hacia el sol..
[FONT=Verdana, Geneva, sans-serif]Como abulta la brisa en tus mínimas huellas,
como alumbra diciembre en tu mirada verde..
Pasajera es la vida, es mínima y es bella
en los pequeños gestos, en los mas cotidianos.
En la caza perpetua de la mariposa.
Pero arriba es cruel y nos desgasta el tiempo
y nos confunde el agua de la tristeza y lluvia.
Tajada de melón hasta rozar la cascara,
[FONT=Verdana, Geneva, sans-serif]azúcar que diluye el cristal en el río.
[FONT=Verdana, Geneva, sans-serif]Los gatos sabían, mucho antes que nosotros,
que no serían eternos las noches y los días.
Aprendieron a difuminarse en la penumbra desde que eran pequeños
[FONT=Verdana, Geneva, sans-serif]y hoy, perdidos en la niebla, nos maúllan..
Ay, pequeños de ojos encandilados,
durmamos hasta que llegue el día..