Gaspar Nuñez
Poeta recién llegado
Huellas Tajadas sobre Lijas
15 de Octubre de 2012
Perdón: Perdón por las suelas gastadas,
por estos pies tan permeables de suelo.
Perdón por mis enredos en rincones
en telarañas ya casi desechas.
Perdón, frente a los renglones de mi espejo,
enclenque, con lapicera en mano y puño cerrado,
con lengua enredada y voz encajonada,
con lagrimas vagabundas en mi rostro.
Perdón por todo,
hermanos y fusiles, siameses y estacas,
les pido perdón puñales en la espalda.
Quizás abandone mis llaves
que me pierdo en escaleras recostadas,
que a cada paso mi nuca
hacha nuevamente mis talones,
entre tajada y tajada
ya ni las hormigas me reconocen.
Gracias a ustedes
abrazos punzantes,
apretones de manos sangrantes.
Nadie procura que mis ojos
estén siempre en flor,
por ello es que ando consumiendo
el combustible de pétalos viejos
pretendiendo ser alguien,
procurando tembloroso
no saltar en pedazos.
15 de Octubre de 2012
Perdón: Perdón por las suelas gastadas,
por estos pies tan permeables de suelo.
Perdón por mis enredos en rincones
en telarañas ya casi desechas.
Perdón, frente a los renglones de mi espejo,
enclenque, con lapicera en mano y puño cerrado,
con lengua enredada y voz encajonada,
con lagrimas vagabundas en mi rostro.
Perdón por todo,
hermanos y fusiles, siameses y estacas,
les pido perdón puñales en la espalda.
Quizás abandone mis llaves
que me pierdo en escaleras recostadas,
que a cada paso mi nuca
hacha nuevamente mis talones,
entre tajada y tajada
ya ni las hormigas me reconocen.
Gracias a ustedes
abrazos punzantes,
apretones de manos sangrantes.
Nadie procura que mis ojos
estén siempre en flor,
por ello es que ando consumiendo
el combustible de pétalos viejos
pretendiendo ser alguien,
procurando tembloroso
no saltar en pedazos.