Téura
Poeta adicto al portal
Huía, y sin darse cuenta…
se iba detrás de los recuerdos,
y sin querer siempre volvía
al banco, donde le dio
su primer beso.
Allí, sentado de pena moría,
aún sentía sus manos
recorrer su cuerpo,
y la boca le dolía…
de tanto, decirle te quiero.
Inútil esta agonia,
éste adiós, sería eterno,
y su corazón se partía,
dentro de aquel dolorido pecho.
¡No te vayas vida mía! sabes…
que vivir sin ti, no puedo,
¡ Por favor! llévame contigo
no me dejes, en éste infierno.
Huía, y sin darse cuenta…
siempre volvía,
al lecho, donde por última vez...
le entregó su cuerpo.
Téura