Por la ingenuidad,
por los sentimientos,
por las fantasías y los sueños,
por la poesía y la ternura,
por la sutil y exquisita sensibilidad
que tienen los que perciben aquello tan profundo
que solo una mirada es capaz de transmitir,
y a quienes admiro por tener la virtud
de saber expresar el amor,
de advertir el amor,
más allá del dinero,
de la sexualidad,
del temor,
del cuerpo,
del dolor o las distancias.
Por el aroma de una flor,
por el intenso color de un sol
que cae sangrando.
Por la cotidiana victoria
sobre el fantasma del temor.
Por el supremo bien de dar
a mis huellas
en la arena de la vida
de mi esfuerzo lo mejor.
Por la mirada de un niño,
el silencio de un anciano,
el sonido de un violín
por el trueno y la tormenta.
por los sentimientos,
por las fantasías y los sueños,
por la poesía y la ternura,
por la sutil y exquisita sensibilidad
que tienen los que perciben aquello tan profundo
que solo una mirada es capaz de transmitir,
y a quienes admiro por tener la virtud
de saber expresar el amor,
de advertir el amor,
más allá del dinero,
de la sexualidad,
del temor,
del cuerpo,
del dolor o las distancias.
Por el aroma de una flor,
por el intenso color de un sol
que cae sangrando.
Por la cotidiana victoria
sobre el fantasma del temor.
Por el supremo bien de dar
a mis huellas
en la arena de la vida
de mi esfuerzo lo mejor.
Por la mirada de un niño,
el silencio de un anciano,
el sonido de un violín
por el trueno y la tormenta.
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