Sira
Poeta fiel al portal
Humildad
Óyeme, corazón mío, hoy te explicaré una cruda realidad:
y es que, después de todo, no eres tan especial.
Todo el mundo es reemplazable; esa es la pura verdad
y si no quieres entenderlo, con la experiencia a su tiempo lo harás.
Porque muchos que antes llegaron ya sufrieron, amado y vivido,
y ahora que tú mismo a este despiadado mundo has venido,
esas inmortales, atormentadas historias, volverás a recrear.
La inmanente esencia del ser humano, repitiendo el eterno ciclo
de sus efímeras alegrías y penas te enseñará quizás, amigo mío,
el legítimo significado de la denostada palabra "humildad".
Óyeme, corazón mío, hoy te explicaré una cruda realidad:
y es que, después de todo, no eres tan especial.
Todo el mundo es reemplazable; esa es la pura verdad
y si no quieres entenderlo, con la experiencia a su tiempo lo harás.
Porque muchos que antes llegaron ya sufrieron, amado y vivido,
y ahora que tú mismo a este despiadado mundo has venido,
esas inmortales, atormentadas historias, volverás a recrear.
La inmanente esencia del ser humano, repitiendo el eterno ciclo
de sus efímeras alegrías y penas te enseñará quizás, amigo mío,
el legítimo significado de la denostada palabra "humildad".
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