Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tic-Tac
30 años tiempo atrás.
Tic-Tac
15 años,
Quería escapar.
Encontré un barco anclado,
mi oportunidad había llegado.
Subí a él sin pensarlo,
me encontré navegando.
Me declaró su gran grumete
y me enseñó bien el oficio.
A golpes y a gritos.
Limpiaba, cocinaba y no protestaba.
Hacía todo cuánto me ordenaba y mandaba.
Fallé!!
Fué niña!
Quería niño!!
Nadie es perfecto!
Jódete!
Estarás bien contento!
De vez en cuando, le preguntaba:
- Capitán, mi adorado y admirado Capitán,
¿Cuándo subiré de rango?
Yo también quiero ser dueña de un barco
- Tú no vales,
tan sólo eres un dulce pececillo.
No sirves para navegar,
Te he dicho.
Dejé de preguntar.
Él nos alimentaba y cuidaba.
A cambio,
pedía silencio.
Silencio!
Silencio!!
Y por supuesto,
obediencia.
Decía:
- ¡Yo ordeno y mando!
¡Ó te quedarás con lo puesto!
También estaba entre sus planes,
de vez en cuando,
mordisquearme y manosearme.
Decía:
- Cierra los ojos y piensa algo bonito
¿Qué te mueras?
!!Súper valiente!!
¡El muy capullo!
Por el día se paseaba entre nosotras,
parecia simpático y hasta amable.
El perfecto capitán cargado de medallas.
Al caer la noche,
se transformaba.
Era siempre,
Yo quiero,
yo quiero,
dáme éso!!.
Le llamaba el "Quebrantahuesos",
te jodía y se marchaba.
Si te hacías la muerta,
paraba.
Respiremos un momento,
ha pasado mucho tiempo.
No estoy ahí dentro.
....continuará...
...ó no...
...ó tal vez...
...ó quizás...
¡Soy Aldonza!
¡No lo sé!
30 años tiempo atrás.
Tic-Tac
15 años,
Quería escapar.
Encontré un barco anclado,
mi oportunidad había llegado.
Subí a él sin pensarlo,
me encontré navegando.
Me declaró su gran grumete
y me enseñó bien el oficio.
A golpes y a gritos.
Limpiaba, cocinaba y no protestaba.
Hacía todo cuánto me ordenaba y mandaba.
Fallé!!
Fué niña!
Quería niño!!
Nadie es perfecto!
Jódete!
Estarás bien contento!
De vez en cuando, le preguntaba:
- Capitán, mi adorado y admirado Capitán,
¿Cuándo subiré de rango?
Yo también quiero ser dueña de un barco
- Tú no vales,
tan sólo eres un dulce pececillo.
No sirves para navegar,
Te he dicho.
Dejé de preguntar.
Él nos alimentaba y cuidaba.
A cambio,
pedía silencio.
Silencio!
Silencio!!
Y por supuesto,
obediencia.
Decía:
- ¡Yo ordeno y mando!
¡Ó te quedarás con lo puesto!
También estaba entre sus planes,
de vez en cuando,
mordisquearme y manosearme.
Decía:
- Cierra los ojos y piensa algo bonito
¿Qué te mueras?
!!Súper valiente!!
¡El muy capullo!
Por el día se paseaba entre nosotras,
parecia simpático y hasta amable.
El perfecto capitán cargado de medallas.
Al caer la noche,
se transformaba.
Era siempre,
Yo quiero,
yo quiero,
dáme éso!!.
Le llamaba el "Quebrantahuesos",
te jodía y se marchaba.
Si te hacías la muerta,
paraba.
Respiremos un momento,
ha pasado mucho tiempo.
No estoy ahí dentro.
....continuará...
...ó no...
...ó tal vez...
...ó quizás...
¡Soy Aldonza!
¡No lo sé!
Última edición: