Pablo walfisch
Pablo walfisch
Y si no te traen las letras
ni las hojas en blanco,
te traerán los vientos.
Esos huracanes que nos arrasan.
Nos dejan cerca.
Y si juego a ser otro
soy más de lo mismo,
El terror de mirarse al espejo,
solo más sacrificio es mirarte a los ojos,
Eternos.
Fugaz.
Se diluye la otra mano,
esa que nos llevó por mucho tiempo
Esa que abandonó por la impiadosa duda.
Esa que ya me desconoce en el final,
antes de saltar,
y correr tras el deseo
ni las hojas en blanco,
te traerán los vientos.
Esos huracanes que nos arrasan.
Nos dejan cerca.
Y si juego a ser otro
soy más de lo mismo,
El terror de mirarse al espejo,
solo más sacrificio es mirarte a los ojos,
Eternos.
Fugaz.
Se diluye la otra mano,
esa que nos llevó por mucho tiempo
Esa que abandonó por la impiadosa duda.
Esa que ya me desconoce en el final,
antes de saltar,
y correr tras el deseo