abcd
Poeta adicto al portal
Apuré muchas copas, hasta el fondo, hasta estar fuera de mi,
me he llegado hasta a beber a mi mismo, en los fondos, en las afueras de esto que soy y que no soy.
Mas de una vez apuré el arte de la seducción,
pero siempre fui un niño con una herradura en el corazón,
y me amaron, armaron, y me odiaron, desarmaron, en igual medida.
Cuando el mundo me despertaba alegre, yo me desesperaba,
me mantuve puro el mayor tiempo posible, pero un día empecé a lamer heridas.
Las adicciones y el dolor se hicieron mi escuela,
aprendí demasiado del silencio y todo me lo callé.
Lloré en días y noches donde el cielo parecía caerse en mil pedazos
y fui un ser asquerosamente tierno cuando me pedían perdón.
Y crecí satisfecho, no llegue a ser filólogo pero ya no odio tanto.
Cuando me desvelo, pienso en vías muertas y trenes de arena,
pienso en ventanas de esa época en que sabía volar,
pero ya no me corto las manos, ni los pies,
eso si, escribo frases tontas
y soy un viejo amigo que nunca va a traicionar.
me he llegado hasta a beber a mi mismo, en los fondos, en las afueras de esto que soy y que no soy.
Mas de una vez apuré el arte de la seducción,
pero siempre fui un niño con una herradura en el corazón,
y me amaron, armaron, y me odiaron, desarmaron, en igual medida.
Cuando el mundo me despertaba alegre, yo me desesperaba,
me mantuve puro el mayor tiempo posible, pero un día empecé a lamer heridas.
Las adicciones y el dolor se hicieron mi escuela,
aprendí demasiado del silencio y todo me lo callé.
Lloré en días y noches donde el cielo parecía caerse en mil pedazos
y fui un ser asquerosamente tierno cuando me pedían perdón.
Y crecí satisfecho, no llegue a ser filólogo pero ya no odio tanto.
Cuando me desvelo, pienso en vías muertas y trenes de arena,
pienso en ventanas de esa época en que sabía volar,
pero ya no me corto las manos, ni los pies,
eso si, escribo frases tontas
y soy un viejo amigo que nunca va a traicionar.