allix
Poeta fiel al portal
No tengo una historia tormentosa de amor que contar,
tampoco ditirambos para alabar.
Solo unas cuantas líneas,
solo unas cuantas letras.
solo unas cuantas canciones por cantar.
Delirio, puro, intenso,
tormentas que estremecen mi cuerpo,
así es el frío en pleno estío,
así el desconsuelo en el alborozo
así de eterno el tiempo en el segundero,
así de imperfecto,
y es que, crees tú ¿seguiré sintiendo?
desaparecen mis sueños,
cierro los ojos pero aún no recuerdo,
es como si estuviera en un desenlace sin comienzo.
Atrapada en una historia sin principio,
he perdido algo que no sé,
algo que no encuentro,
algo arrebatado también a mis ancestros,
Aquí en medio de las luces y el jolgorio
aquí mezclándome entre el blanco y el rojo
voy gritando, preguntando ¿quién soy? ¿qué he hecho?
aquí en medio de tanto jaleo,
en medio del regodeo,
voy buscando ojos llorosos como los míos,
voy recolectando sollozos,
voy tras esas gotas de agua,
voy preguntándome de donde soy,
¿ nadie se acuerda de mí? ¿de mi lengua, de mi berrido? ¿de mi sentir?
¿ya nadie se acuerda de mí?
Quizá por allí....
silencio,
mutismo secreto.
Manan munanichu, manan munanichu, (no quiero, no quiero),
no quiero olvidarme de lo que no recuerdo,
no quiero vender, mi voz, mi cuerpo,
para causar portento a quienes me miran como animal en cautiverio.
wañuctiyqa ñakawanki (cuando me muera me maldecirás)
wañuctiyqa ñakawanki (cuando me muera me maldecirás)
Manan munanichu chay pasayta (no quiero que me pase)
Silencio, silencio,
alguien grita en este infierno,
alguien temerario, sin espanto dice kispi kay (libertad)
a toda voz sin agobio,
siguen otros...
levantan la voz en cada lengua de los más de 47 pueblos.
Este poema lo dedico a los pueblos originarios del Perú, que muchas veces acallan sus voz por el hecho de que esta sociedad neoliberal y consumista los obvia de la coyuntura social del Perú, sin embargo estos pueblos siguen resistiendo.
tampoco ditirambos para alabar.
Solo unas cuantas líneas,
solo unas cuantas letras.
solo unas cuantas canciones por cantar.
Delirio, puro, intenso,
tormentas que estremecen mi cuerpo,
así es el frío en pleno estío,
así el desconsuelo en el alborozo
así de eterno el tiempo en el segundero,
así de imperfecto,
y es que, crees tú ¿seguiré sintiendo?
desaparecen mis sueños,
cierro los ojos pero aún no recuerdo,
es como si estuviera en un desenlace sin comienzo.
Atrapada en una historia sin principio,
he perdido algo que no sé,
algo que no encuentro,
algo arrebatado también a mis ancestros,
Aquí en medio de las luces y el jolgorio
aquí mezclándome entre el blanco y el rojo
voy gritando, preguntando ¿quién soy? ¿qué he hecho?
aquí en medio de tanto jaleo,
en medio del regodeo,
voy buscando ojos llorosos como los míos,
voy recolectando sollozos,
voy tras esas gotas de agua,
voy preguntándome de donde soy,
¿ nadie se acuerda de mí? ¿de mi lengua, de mi berrido? ¿de mi sentir?
¿ya nadie se acuerda de mí?
Quizá por allí....
silencio,
mutismo secreto.
Manan munanichu, manan munanichu, (no quiero, no quiero),
no quiero olvidarme de lo que no recuerdo,
no quiero vender, mi voz, mi cuerpo,
para causar portento a quienes me miran como animal en cautiverio.
wañuctiyqa ñakawanki (cuando me muera me maldecirás)
wañuctiyqa ñakawanki (cuando me muera me maldecirás)
Manan munanichu chay pasayta (no quiero que me pase)
Silencio, silencio,
alguien grita en este infierno,
alguien temerario, sin espanto dice kispi kay (libertad)
a toda voz sin agobio,
siguen otros...
levantan la voz en cada lengua de los más de 47 pueblos.
Este poema lo dedico a los pueblos originarios del Perú, que muchas veces acallan sus voz por el hecho de que esta sociedad neoliberal y consumista los obvia de la coyuntura social del Perú, sin embargo estos pueblos siguen resistiendo.
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