Nommo
Poeta veterano en el portal
Te pusieron una venda en los ojos.
Pero desarrollaste la visión nocturna, con rayos infrarrojos.
No sabía yo de tu lengua bífida, y de tu gran olfato.
Tu sangre fría y ese vaivén, mientras te frotas por el santo suelo que piso,
rozándome los zapatos.
Ahora que te conozco, aprecio tu Sabiduría.
Mordí la manzana que me ofreció Eva, por ser la madre de toda criatura.
Nos dimos cuenta, poco a poco, de que estábamos desnudos.
Avergonzados y cabizbajos, fuimos expulsados del Paraíso.
Tendremos que aprender alta costura. ¡ Revestirnos de gloria, con túnicas anaranjadas !
Sombreros y turbantes, bastones y zapatos mocasines...
Con cordones; sin cordones...
¡ Imitando a arcángeles y querubines !
Para poder ser espectadores, sentados algún día, en las butacas de una sala de cine.
¡ Decente, decente ! Afeites, corbatas...
¡ Decente, decente ! Chaquetas, pantalones...
Ocultos, en nuestras ciudades opulentas.
Ocultos de la Madre Naturaleza, que parece nuestra sirvienta.
Mas no es así, mi amiga ofidio.
Yo, por ser poeta, con la Madre Naturaleza tengo un idilio.
Pero desarrollaste la visión nocturna, con rayos infrarrojos.
No sabía yo de tu lengua bífida, y de tu gran olfato.
Tu sangre fría y ese vaivén, mientras te frotas por el santo suelo que piso,
rozándome los zapatos.
Ahora que te conozco, aprecio tu Sabiduría.
Mordí la manzana que me ofreció Eva, por ser la madre de toda criatura.
Nos dimos cuenta, poco a poco, de que estábamos desnudos.
Avergonzados y cabizbajos, fuimos expulsados del Paraíso.
Tendremos que aprender alta costura. ¡ Revestirnos de gloria, con túnicas anaranjadas !
Sombreros y turbantes, bastones y zapatos mocasines...
Con cordones; sin cordones...
¡ Imitando a arcángeles y querubines !
Para poder ser espectadores, sentados algún día, en las butacas de una sala de cine.
¡ Decente, decente ! Afeites, corbatas...
¡ Decente, decente ! Chaquetas, pantalones...
Ocultos, en nuestras ciudades opulentas.
Ocultos de la Madre Naturaleza, que parece nuestra sirvienta.
Mas no es así, mi amiga ofidio.
Yo, por ser poeta, con la Madre Naturaleza tengo un idilio.
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