MiguelEsteban
ÚNICO
He despertado donde ha muerto un beso
despertar, soñar, todo me lleva
a tu cielo sin prisa, a aquel sonido
entre tus labios, a tu voz entre espinas
de amor sedientas.
He venido por tu cuello
desvistiendo un firmamento.
Envuelto en un dulce tormento,
fundiendo mi mirada en tu mirada,
acariciando tu vida con mi vida,
siendo cariño en tu pupila,
viento en tu pelo,
desenfreno olvidado en el tiempo,
aquel detenido en instante tierno.
Y te amo sintiendo,
cuando sentir se vuelve
sentido despierto, amanecer
a una brujita abrazado,
hechicera de besos y deseos de encanto,
luna de amaranto.
Hoy de latidos dibujo tu nombre
al mío unido, al mío unido.
Duermo mi beso
volviendo al principio, donde muere el verso.
El Castellano y Leannán-Sídhe