Mujer, no te tomes tan en serio a ti misma, de verdad.
Hazle un favor al mundo, y muéstrate tal y como eres.
¿ De qué te avergüenzas ? Hablas de indiferencia y silencio, como si fuera algo benévolo.
Pero la mejor actitud, créeme, es la del prójimo, que socorre al caído.
Prójimo no es cualquiera. Si no, todos tendrían el mismo mérito, y podríamos pasar inadvertidos.
Podríamos ser, luego por tanto, muñecas de porcelana, que juegan a que comen y beben, y trabajan y ganan dinero...
Pero no es así. Hay un milagro que se llama Vida, y se ampara en el misterio de Ánimus y Ánima.
El Ánimus es arquetipo de padre. Logos o conocimiento, y corresponde a la hembra.
Mientras que el Ánima es figura materna. Eros o relación, y forma parte de la Psique del macho.
Por ello, macho y hembra se complementan, mutuamente. Al ser ella, su padre, y él, la madre de ella, respectivamente.
Y de ahí surge un nuevo ser humano. Ya que sin los ingredientes necesarios, la ensalada resultante no podría valerse por sí misma.