Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No sé la exactitud de una cubeta
tratando de medir un sentimiento
pues torpe no sé a veces lo que siento
si el viento me enloquece la veleta.
Ignoro lo que esconde ser poeta
si lleno por lo escrito sigo hambriento;
no sé la magnitud de lo que invento
jugando en el albor de mi libreta.
El son que me domina se hace dueño
del claro donde al sol me difumino
y a golpes de calor surge el empeño
de andarme por un cielo azul divino
a cantos de gorrión y tan pequeño
que el verso me sorprenda diamantino.
tratando de medir un sentimiento
pues torpe no sé a veces lo que siento
si el viento me enloquece la veleta.
Ignoro lo que esconde ser poeta
si lleno por lo escrito sigo hambriento;
no sé la magnitud de lo que invento
jugando en el albor de mi libreta.
El son que me domina se hace dueño
del claro donde al sol me difumino
y a golpes de calor surge el empeño
de andarme por un cielo azul divino
a cantos de gorrión y tan pequeño
que el verso me sorprenda diamantino.
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