Xavier Taboada
Poeta asiduo al portal
Que puedo escribir en noches como esta
donde tengo el corazón vacío de alegrías,
si las ilusiones marchitas han quedado,
se han secado y caído
como hojas en otoño.
¿Qué pretendes que te escriba hoy?,
si precisamente es con ello con lo que lucho,
con la falta de ganas de escribir o contra los recuerdos de la literatura misma.
Que puedo narrarte hoy
que no hayas escuchado antes,
la inspiración que me diste
se perdió tras una ilusión deslumbrante,
la percepción más bella
ante mis ojos
ha callado hoy mis versos,
Porque en noches como esta
era para ella para quien escribía
como en esta noche para ti escribo.
Lágrimas de que piense hoy en ti
como hace mucho no lo hacía,
es que cada que me acercaba a ti
respuesta no hallaba,
mis palabras se perdían
en le silencio de la noche
como el monologo triste
de una función mal pagada,
sentirme como el amante que fogoso
busca una caricia
y se halla solo, entre sus propios brazos.
Es fácil encontrar ilusiones,
vacíos sueños de cama,
anhelar lo fantástico
como un brillo inalcanzable,
pero lo triste es hallarse
en un sueño no cumplido,
despertar y darse cuenta
de que todo pudo ser cierto
pero fue mentira.
Un sueño no cumplido
implica desazón.
Un corazón mal herido,
cargado de tristezas y recuerdos
ya no quiere narrar,
no pretende volar,
ya no crea, ya no encanta,
pierde la capacidad de soñar.
Solo queda refugiarse y evocar
afanes perversos
que llenaban de falsa alegría
mi rincón.
Y las lágrimas caen, porque ¿sabes?
quizás mi sueño no era noble
pero era mió .
Toda mi vida esperé por ilusión semejante
y cuando la encuentro nos separan,
la asesinan
como al más profano de los deseos
Una mujer murió ayer,
sacrificó por mí su cuerpo
y no solo cuerpo,
sino alma, sueños
a todo renuncio por su amor
para que yo fuera libre,
libre de su presencia
inquietante y seductora,
libre de la culpa de tener que dejarla
fue ella entonces quien decidió abandonarme.
No hubo despedida,
por lo menos no para mi,
simplemente una muerte silenciosa,
como la de las valientes doncellas
que aman en secreto,
porque su amor es prohibido.
En esta noche callada la recuerdo,
lloré intensamente por su amor,
cuanto daría porque ese amor que siento por ella
o que creía sentir
fuera igual de intenso por ti,
hay momentos en que lo es
pero otros en que no,
como ahora que te escribo casi por inercia,
tu en cambio si que me amas, intensamente y con pasión,
sin condiciones ni emoción,
porque lo tuyo si que es verdadero amor.[/COLOR]
INMAGO
Entre los vestigios y las ruinas de lo que pude abolir....
donde tengo el corazón vacío de alegrías,
si las ilusiones marchitas han quedado,
se han secado y caído
como hojas en otoño.
¿Qué pretendes que te escriba hoy?,
si precisamente es con ello con lo que lucho,
con la falta de ganas de escribir o contra los recuerdos de la literatura misma.
Que puedo narrarte hoy
que no hayas escuchado antes,
la inspiración que me diste
se perdió tras una ilusión deslumbrante,
la percepción más bella
ante mis ojos
ha callado hoy mis versos,
Porque en noches como esta
era para ella para quien escribía
como en esta noche para ti escribo.
Lágrimas de que piense hoy en ti
como hace mucho no lo hacía,
es que cada que me acercaba a ti
respuesta no hallaba,
mis palabras se perdían
en le silencio de la noche
como el monologo triste
de una función mal pagada,
sentirme como el amante que fogoso
busca una caricia
y se halla solo, entre sus propios brazos.
Es fácil encontrar ilusiones,
vacíos sueños de cama,
anhelar lo fantástico
como un brillo inalcanzable,
pero lo triste es hallarse
en un sueño no cumplido,
despertar y darse cuenta
de que todo pudo ser cierto
pero fue mentira.
Un sueño no cumplido
implica desazón.
Un corazón mal herido,
cargado de tristezas y recuerdos
ya no quiere narrar,
no pretende volar,
ya no crea, ya no encanta,
pierde la capacidad de soñar.
Solo queda refugiarse y evocar
afanes perversos
que llenaban de falsa alegría
mi rincón.
Y las lágrimas caen, porque ¿sabes?
quizás mi sueño no era noble
pero era mió .
Toda mi vida esperé por ilusión semejante
y cuando la encuentro nos separan,
la asesinan
como al más profano de los deseos
Una mujer murió ayer,
sacrificó por mí su cuerpo
y no solo cuerpo,
sino alma, sueños
a todo renuncio por su amor
para que yo fuera libre,
libre de su presencia
inquietante y seductora,
libre de la culpa de tener que dejarla
fue ella entonces quien decidió abandonarme.
No hubo despedida,
por lo menos no para mi,
simplemente una muerte silenciosa,
como la de las valientes doncellas
que aman en secreto,
porque su amor es prohibido.
En esta noche callada la recuerdo,
lloré intensamente por su amor,
cuanto daría porque ese amor que siento por ella
o que creía sentir
fuera igual de intenso por ti,
hay momentos en que lo es
pero otros en que no,
como ahora que te escribo casi por inercia,
tu en cambio si que me amas, intensamente y con pasión,
sin condiciones ni emoción,
porque lo tuyo si que es verdadero amor.[/COLOR]
INMAGO
Entre los vestigios y las ruinas de lo que pude abolir....