Pablo Martínez Alonso
Poeta asiduo al portal
Danzas,
aleteos de ave,
libertad artificial,
mágicamente vivida,
hasta que llega el fin.
Los dioses se aburren
y la función termina,
libertad un sentimiento
que se escurre por la rendija.
Gente,
un ganado que no entiendo,
pastoreados por el instinto,
su amo es llamado Vanidad,
pequeños dioses,
rígen mi destino.
La música se detuvo,
la comida no llegó.
la magia se extinguió,
el olvido me ocultó
y un juguete del tiempo me volví.
Mi padre me dejó,
al rebaño siguió
madera inútil,
un ser sin propósito
es todo lo que ahora queda.
Articulaciones atrofiadas,
hilos cortados,
luces opacadas por sombras,
polillas, gusanos y humedad.
La imaginación no está de moda
y yo sólo soy
una marioneta del pueblo.
- Pablo Martínez Alonso -
aleteos de ave,
libertad artificial,
mágicamente vivida,
hasta que llega el fin.
Los dioses se aburren
y la función termina,
libertad un sentimiento
que se escurre por la rendija.
Gente,
un ganado que no entiendo,
pastoreados por el instinto,
su amo es llamado Vanidad,
pequeños dioses,
rígen mi destino.
La música se detuvo,
la comida no llegó.
la magia se extinguió,
el olvido me ocultó
y un juguete del tiempo me volví.
Mi padre me dejó,
al rebaño siguió
madera inútil,
un ser sin propósito
es todo lo que ahora queda.
Articulaciones atrofiadas,
hilos cortados,
luces opacadas por sombras,
polillas, gusanos y humedad.
La imaginación no está de moda
y yo sólo soy
una marioneta del pueblo.
- Pablo Martínez Alonso -
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