Ilusionista sin verme

Ricardo López Castro

*Deuteronómico*
Me gusta el melón.
No me gusta que el autobús en el que voy tranquilamente escribiendo como si se me fuera la vida en ello ruede circule a frenazo limpio, puesto que me pone en la tesitura nada cómoda de tener que agarrarme a la barrita de marras, mientras casi se me va la vida en lo que estaba escribiendo, porque un conductor imprudente se ha cambiado de carril ante la cuasi inexistente prontitud de reflejos de nuestro querido autobusero -bien, ya os he incluido en mi afable historia, para la próxima ya podría morir a gusto. Pero aún no, aún no es mi hora. Ni siquiera la hora de la cena-.
Me gusta saltarme la dieta como si fueran a darme un premio por gula.
No me gustan los presentadores del noticiario que no hablan con propiedad.
Tampoco me gustan los deportes de riesgo en los que el deportista en cuestión se cuestiona si es mejor vivir o morir.
Me encantó el cuadro del fusilamiento del 11 de mayo, porque aún quedaban mártires en pie.
No me gusta que me miren hasta intimidarme, pero disfruto cuando miro hasta intimidar -caprichosas sois, oh intimidad, oh clandestinidad-.
Es en esas miradas cuando me pregunto -aparte de porqué coño nos miramos- porqué coño nos minamos la moral.
Me gustan mucho las películas de terror para asustar a un niño de cuatro años, de ésas que marcan época, e incluso forjan personalidades.
No me gustan las comedias románticas que te hacen reír y llorar -debo tener un concepto equivocado del amor, o de comedia-.
Me gusta el show, porque nadie puede subirse a un escenario para despistar, a no ser que sepa más de trucos que de personas.
 
Última edición:
El Ego te manipula.
Te sientes poderoso.
Necesitas que los demás te adoren.
No te conformas con poco.
Y el que no se conforma con poco, no se conforma con nada.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba