LUVIAM
Poeta veterano en el portal
Intentaba dar su beso enamorada
a aquel tóxico y viril anturio rojo,
que la boca le ha dejado envenenada
y ahora clama arrepentida por su antojo.
Quiso ser la luna nueva de una noche
y filtrar por su ventana sigilosa,
mas el grito desalmado de un reproche
despertó a la delirante pretenciosa.
Ilusoria fue a beber de la corriente
que espejismo de agua clara prometía,
y anhelante se quedó junto a la fuente
enjugándose su sórdida osadía.
Por querer besar el pétalo nocivo
en el labio le quedó el sabor cautivo.
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