G
Gustavo Cervantes
Invitado
En octubre me nacieron dos rosas,
y cuando estaban radiantes, hermosas,
vino un fuerte viento y las deshojó.
En una tarde de octubre esplendorosa,
mis nubes se vistieron de púrpura y carmín
pero vino un viento frío y las pintó de gris.
En octubre el humo de mi hoguera,
como un prodigio dibujó tu nombre...
pero el viento lo convirtió en estela,
El viento de octubre se tornó violento,
me azotó mi puerta, me golpeó la faz,
desnudó mi árbol...y luego se marchó.
Este otoño es de lluvias y granizos,
de noches negras y rafagas silvantes,
historias tristes y amores tan distantes