Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sentí el agua correr…
Iba abriendo caminos
con sus dientes de burbujas.
Se rompió el horizonte
desgarrando el espacio
ensartando con hilos de plata
las ramas de los árboles.
El viento sibilino del norte
retozaba alegre y airoso
entre las acróbatas cascadas
buscando la paz de los meandro.
En un recodo del río
olvidé la noción del tiempo…
Mientras el correr del agua,
susurraba una oración sin fin.
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