Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Sus alas se enredaban en el viento,
emulando su vuelo indefinido.
Él escuchaba espejos
en los seres humanos.
Se posaba en la rama,
ligero y elegante,
y compartían sueños,
besos desesperados.
Y se complementaba con el sol,
cuando picoteaba reflejos en el agua.
La realidad tan sólo,
ocupaba su mente por las noches.
Cuando el olor a presa se esfumaba,
y el instinto apagaba su plumaje.
Las olas renacían.
Congelando la imagen.
No dormía.
Formaba parte de la única forma:
Idealizar un mito que le quitase el aire,
para luego imitarlo.
Aves…
Llueven sobre los restos de los hombres.
emulando su vuelo indefinido.
Él escuchaba espejos
en los seres humanos.
Se posaba en la rama,
ligero y elegante,
y compartían sueños,
besos desesperados.
Y se complementaba con el sol,
cuando picoteaba reflejos en el agua.
La realidad tan sólo,
ocupaba su mente por las noches.
Cuando el olor a presa se esfumaba,
y el instinto apagaba su plumaje.
Las olas renacían.
Congelando la imagen.
No dormía.
Formaba parte de la única forma:
Idealizar un mito que le quitase el aire,
para luego imitarlo.
Aves…
Llueven sobre los restos de los hombres.