Sarah Valentina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se siente danzar en la espesura
lejanos aromas que ostentan ser dueños de mi voz,
se implantan voces de un jamás que por momentos
se siente satisfecho.
¿Habrá algo más allá del allá que yo me invento ?
Probablemente sea el ensayo del amor que quiero inculcar en mi cerebro.
Se siente, claro que se siente el susurrar ilógico del tiempo,
tirano prepotente que amenaza revertir
el orden consecuente de mis pasos
¡ Maldito transgresor de la ley universal del pensamiento !
Como anhelan mis pasiones invocar al espíritu del sol
y extraerle a la boca de mis sueños sus secretos.
Se siente avergonzada la dignidad del miedo
en este inútil intento de dominar mi rumbo.
Solo callo y busco enredarme en un presente
donde amanezca más temprano
y encauzar al infinito el lamento empobrecido
de los días que no son tanto.
¿Es que acaso se puede llorar sobre lo no nacido?
Posiblemente sea el cantar de un futuro que no extraño.
Como se pierden mis instintos en el atajo de lo incierto
entre subastas de quimeras imantadas al verano.
Como sueño recorrer tus mentiras con mis manos
y entregarte mi sonrisa en holocausto por mis penas.
¿Acaso es posible subir una escalera sin peldaños?
Y ahora
Ahora que mi voz ha sido desterrada de tu lado,
probablemente sean mis ojos quienes logren cocinar las primaveras.