Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
No asientas con tus pestañas
El calvario de sonidos articulados
Temblorosa voz de fuego que mi alma
Empaña,
Despeñó tu boca como cascada,
Cautivas palabras que en tu pecho
De fidelísima esclavitud
Acechaban Tus entrañas,
Te desentendiste del pasado,
Ruinas de palabras y vestigios
De pétalos ajados
Que alguna vez fueron poesía,
enterradas en tu mascara de amnesia,
bajo el mordaz martillo de sentencia,
fueron por ti desheredadas.
Mi deshielo convertido en lágrimas secas
Fruto de tu imagen volcánica, de sombra abrasiva,
Y armadura de hastío.
Señalaste con tu dedo verdugo
El camino trazado en banderas de cólera,
Desierto espinado y cauce sin río
Inexistente en este mundo
Tras mi palabras de perdón,
Inerte entre piedras tu indulgencia,
Yace tu parte benévola oculta en tu corazón,
Caminare en la arena el destierro
Despojado de tu vida con mi corazón
Herido y mi culpa sin remisión
El calvario de sonidos articulados
Temblorosa voz de fuego que mi alma
Empaña,
Despeñó tu boca como cascada,
Cautivas palabras que en tu pecho
De fidelísima esclavitud
Acechaban Tus entrañas,
Te desentendiste del pasado,
Ruinas de palabras y vestigios
De pétalos ajados
Que alguna vez fueron poesía,
enterradas en tu mascara de amnesia,
bajo el mordaz martillo de sentencia,
fueron por ti desheredadas.
Mi deshielo convertido en lágrimas secas
Fruto de tu imagen volcánica, de sombra abrasiva,
Y armadura de hastío.
Señalaste con tu dedo verdugo
El camino trazado en banderas de cólera,
Desierto espinado y cauce sin río
Inexistente en este mundo
Tras mi palabras de perdón,
Inerte entre piedras tu indulgencia,
Yace tu parte benévola oculta en tu corazón,
Caminare en la arena el destierro
Despojado de tu vida con mi corazón
Herido y mi culpa sin remisión
::