José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
El deseo en la parada temprano dibuja ya en la ventana,
matiza el aire con la volátil sombra al ritmo de los latidos.
Está en la atmósfera casi lengua el saludo.
Las miradas están en plena plática.
Yo apenas una sonaja,
tú apenas un interrogante, un entrecerrarse de pestañas.
La distancia es tercera en discordia.
La despedida presurosa.
Repite la fórmula: “Nos vemos pronto.”
Se abre paso y te empequeñece hasta la infancia.
Repite el aire la distancia helante,
el reloj preside la desesperanza.
Un lapso sobre el libro en tu mano
te tapó la boca un instante.
El tarareo, precalentamiento, el mutismo,
el temblor del ansia.
El frío busca calor en las manos. Se cuela en los abrigos.
El taconeo inquieto… y el aire que serrucha los dientes,
sale caliente y espeso,
el chasqueo sibilino, la combustión al frotarse los cuerpos
compondrán la música invernal.
La danza está en las esquinas, el dígalo con mímica.
La trama improvisada bajo un efecto dominó.
Las sensaciones seguramente llegaron antes
a esta atmósfera que se fue colmando de signos.
José Luis Galarza (Calchaquí, Santa Fe, Argentina: 2019)
matiza el aire con la volátil sombra al ritmo de los latidos.
Está en la atmósfera casi lengua el saludo.
Las miradas están en plena plática.
Yo apenas una sonaja,
tú apenas un interrogante, un entrecerrarse de pestañas.
La distancia es tercera en discordia.
La despedida presurosa.
Repite la fórmula: “Nos vemos pronto.”
Se abre paso y te empequeñece hasta la infancia.
Repite el aire la distancia helante,
el reloj preside la desesperanza.
Un lapso sobre el libro en tu mano
te tapó la boca un instante.
El tarareo, precalentamiento, el mutismo,
el temblor del ansia.
El frío busca calor en las manos. Se cuela en los abrigos.
El taconeo inquieto… y el aire que serrucha los dientes,
sale caliente y espeso,
el chasqueo sibilino, la combustión al frotarse los cuerpos
compondrán la música invernal.
La danza está en las esquinas, el dígalo con mímica.
La trama improvisada bajo un efecto dominó.
Las sensaciones seguramente llegaron antes
a esta atmósfera que se fue colmando de signos.
José Luis Galarza (Calchaquí, Santa Fe, Argentina: 2019)