Carlos Rodríguez Morales
Poeta recién llegado
No hay poesía posible
las letras
se han revelado
Caprichosas
se borran
los puntos se divorcian de las comas
Se cruzan las líneas
se rompen las puntas
la tinta
se derrama en los manteles
Envenenadas
se prenden, relucen
las letras
pero es imposible juntarlas
También imposible parirlo
al verso
darle vida entre telarañas
Están de más los textos
lo sagrado
las redmas, los pinceles
No hay ortografía
es un misterio
las vocales enmudecen
Los cuadernos, las pizarras
lapiceros
se gastan inmóviles
como putas en las esquinas
El dolor del poeta
tiene un precio
despertar a los ciegos
para que oigan los cantos muertos
Y no hay porque enloquecer
volverán un día
las letras
Sera el cambio climático
un desorden hormonal
del abecedario
siempre vuelven
las letras.
las letras
se han revelado
Caprichosas
se borran
los puntos se divorcian de las comas
Se cruzan las líneas
se rompen las puntas
la tinta
se derrama en los manteles
Envenenadas
se prenden, relucen
las letras
pero es imposible juntarlas
También imposible parirlo
al verso
darle vida entre telarañas
Están de más los textos
lo sagrado
las redmas, los pinceles
No hay ortografía
es un misterio
las vocales enmudecen
Los cuadernos, las pizarras
lapiceros
se gastan inmóviles
como putas en las esquinas
El dolor del poeta
tiene un precio
despertar a los ciegos
para que oigan los cantos muertos
Y no hay porque enloquecer
volverán un día
las letras
Sera el cambio climático
un desorden hormonal
del abecedario
siempre vuelven
las letras.