jorge luis murillo
Poeta fiel al portal
IMPOSIBLE
Era imposible nuestro amor
y muy bien que lo intuías,
lo gritaba esa frialdad
y ese olor a lejanía.
Un hedor como de muerte
un olor así de extraño,
que irrumpía hasta mi pecho
y causaba tanto daño.
Tanto daño que rompió
como un cristal todo anhelo,
allí mi pecho sucumbió
inmerso en tantos recuerdos.
Lo negaba con vehemencia
y muy bien que lo sabía,
y no lo quise enfrentar
escudado en cobardía.
Era imposible nuestro amor
ha pasado mucho tiempo,
pero al mirarte pasar
aún parece que no es cierto.
Era imposible nuestro amor
y muy bien que lo intuías,
lo gritaba esa frialdad
y ese olor a lejanía.
Un hedor como de muerte
un olor así de extraño,
que irrumpía hasta mi pecho
y causaba tanto daño.
Tanto daño que rompió
como un cristal todo anhelo,
allí mi pecho sucumbió
inmerso en tantos recuerdos.
Lo negaba con vehemencia
y muy bien que lo sabía,
y no lo quise enfrentar
escudado en cobardía.
Era imposible nuestro amor
ha pasado mucho tiempo,
pero al mirarte pasar
aún parece que no es cierto.