efinge de venus
Poeta recién llegado
Deja que el aroma de tu piel quede grabado en mí.
¿Por qué afuera hay una diversidad de cuerpos que reclaman atención?
Déjame impregnada, para saber que te pertenezco,
que me buscarás en todas partes si me pierdo.
Déjame en el camino de regreso, dibujado en tus besos.
Permíteme creer que, en la inmensidad del mar, aún me eliges.
Déjame tu fragancia, para no perderme en jardines ajenos.
Déjame tu esencia, para encontrarte si te pierdes.
Déjame impregnada de ti, para saber que valió la pena la espera.
Déjame tu aroma, para sentirte y sentirme libre, pero anclada a tu piel.
Déjame tu fragancia, impregnada de suaves besos que pinten mis amaneceres.
Déjame ser el susurro del viento, el eco indomable de este amor eterno.
¿Por qué afuera hay una diversidad de cuerpos que reclaman atención?
Déjame impregnada, para saber que te pertenezco,
que me buscarás en todas partes si me pierdo.
Déjame en el camino de regreso, dibujado en tus besos.
Permíteme creer que, en la inmensidad del mar, aún me eliges.
Déjame tu fragancia, para no perderme en jardines ajenos.
Déjame tu esencia, para encontrarte si te pierdes.
Déjame impregnada de ti, para saber que valió la pena la espera.
Déjame tu aroma, para sentirte y sentirme libre, pero anclada a tu piel.
Déjame tu fragancia, impregnada de suaves besos que pinten mis amaneceres.
Déjame ser el susurro del viento, el eco indomable de este amor eterno.