Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal
Muchas palabras cayeron sobre la laguna
salpicando concéntricos adioses;
quizá duerman estancadas para algún día
hacer grietas hasta en el pavimento.
Debieran ser servidas como el vino
y como el vino espumoso
hacer efervescencias contra la vanidad.
¿Preguntas acaso por el confín,
el último traslado,
la vuelta de los números impares,
la orfandad, la sed del suicidio
o esta simple certeza
de fiesta de los labios?
¿Acaso estás inquiriendo
por tu porción de muerte diaria,
tu alcancía vaciada por la traidora soledad,
tu sensación de íngrimo avestruz
mientras conversas?
Necesita esta palabra no el martirio azul
de los caminos,
ni el cercano rencor ni tanta ausencia;
requiere caer como el olvido y renacer.
Esta palabra reclama una voz
y unos ojos le urgen
y un oído despierto..., un corazón.
Y por eso te convoco.
De mi libro APUNTES PARA UN GRAFITI
Premio UNA PALABRA, 2013
Editorial de la UNA (2014)