Angel Virgilio
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por locuras de un juego profano
cada noche te dibujo rimas
de elucubraciones y pecados.
Lo mío es una retreta,
una melomanía exagerada
por la sonoridad de tus caderas
que juega sus dados de infierno.
¡He aquí el imprudente cotidiano!
trepo vulgar tus veleidades
inmisericordes, cuelgo el alma
por tus extremidades de cielos,
me procuro llovizna de estrellas.
No se aprende,
atolondrado el deseo se hace camino
y eyacula sus versos malditos,
irrefrenablemente malditos
mas que soberbios.
Dificultades muy propias del que no asimila
sus abundancias amorosas,
su bala incoherente,
imprudente,
cotidiana.
Si supieras que cada noche te dibujo rimas
en elucubraciones y pecados
entonces no dormirías
pensando en este:
¡Imprudente cotidiano!
cada noche te dibujo rimas
de elucubraciones y pecados.
Lo mío es una retreta,
una melomanía exagerada
por la sonoridad de tus caderas
que juega sus dados de infierno.
¡He aquí el imprudente cotidiano!
trepo vulgar tus veleidades
inmisericordes, cuelgo el alma
por tus extremidades de cielos,
me procuro llovizna de estrellas.
No se aprende,
atolondrado el deseo se hace camino
y eyacula sus versos malditos,
irrefrenablemente malditos
mas que soberbios.
Dificultades muy propias del que no asimila
sus abundancias amorosas,
su bala incoherente,
imprudente,
cotidiana.
Si supieras que cada noche te dibujo rimas
en elucubraciones y pecados
entonces no dormirías
pensando en este:
¡Imprudente cotidiano!
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