Fenix_Poet
Poeta fiel al portal
En la calma vernal, tras la pasión en su piel desbocada
cuando el alma ausente se une a la musa soñada,
sucumbió la alegría ante los ayes de la inoportuna tristeza
marchitándose en sus manos, la rosa de grácil belleza.
¡Oh tragedia!, ¡Oh desdén que mi vida condena!
¿Por qué te repites cuando la paz a mi alma llega?
Cuando embriagado por la belleza y el néctar de dulces flores
no se espera al puñal rudo que me hunde en un mar de dolores.
¡Oh vastedad! en tu infinita existencia mi alma busca
una sutil respuesta a tragedia ante sus ojos tan injusta,
pues hasta hoy, consuelo a un pesar tan grande no concibo
y en compañía de mi soledad fría al destino maldigo.
¿Por qué llegaste cuando sembraba en el jardín de la vida rosas?
Cuando mi vida eran dulces ilusiones y promesas hermosas
volando al sol con las alas de un amor inefable y divino
y creyendo alcanzar la felicidad hasta ayer fuera de mi camino.
¡Oh! tu la más infame entre las infames almas del infierno y el olvido,
tú, tú fuiste la causante de la tragedia de mi dulce amor perdido,
tú que llegas a mi vida cuan huracán salvaje y arrasas con todo
¿Por qué te llevaste mi dulce amor? ¿Por qué tuvo que ser de ese modo?
Hoy, sin ella, se cuan frágil la felicidad es en este raro mundo,
pues basta tu llegada para el cielo, hacer infierno cada segundo.
Porque cuando mi vida de amor era rebosante y pletórica de alegría
entonces fatídica amiga, tu llegaste, soplaste, y con ella, se me fue la vida.
cuando el alma ausente se une a la musa soñada,
sucumbió la alegría ante los ayes de la inoportuna tristeza
marchitándose en sus manos, la rosa de grácil belleza.
¡Oh tragedia!, ¡Oh desdén que mi vida condena!
¿Por qué te repites cuando la paz a mi alma llega?
Cuando embriagado por la belleza y el néctar de dulces flores
no se espera al puñal rudo que me hunde en un mar de dolores.
¡Oh vastedad! en tu infinita existencia mi alma busca
una sutil respuesta a tragedia ante sus ojos tan injusta,
pues hasta hoy, consuelo a un pesar tan grande no concibo
y en compañía de mi soledad fría al destino maldigo.
¿Por qué llegaste cuando sembraba en el jardín de la vida rosas?
Cuando mi vida eran dulces ilusiones y promesas hermosas
volando al sol con las alas de un amor inefable y divino
y creyendo alcanzar la felicidad hasta ayer fuera de mi camino.
¡Oh! tu la más infame entre las infames almas del infierno y el olvido,
tú, tú fuiste la causante de la tragedia de mi dulce amor perdido,
tú que llegas a mi vida cuan huracán salvaje y arrasas con todo
¿Por qué te llevaste mi dulce amor? ¿Por qué tuvo que ser de ese modo?
Hoy, sin ella, se cuan frágil la felicidad es en este raro mundo,
pues basta tu llegada para el cielo, hacer infierno cada segundo.
Porque cuando mi vida de amor era rebosante y pletórica de alegría
entonces fatídica amiga, tu llegaste, soplaste, y con ella, se me fue la vida.