liberarme de esta espera arraigada en los ojos
llévame al monte nocturno en el frío tuétano de las constelaciones
donde silben las luces de las carreteras a lo lejos, huyendo hasta las montañas en una fugaz bola de fuego que marque a los ángeles negros-sagsofonistas-de-bluess
gigantes de sulfuro ocultan la estrella polar mientras oxidan el cielo antes del amanecer
el caos en las briznas de hierba floreciendo como una sonrisa el los labios de diablos conduciendo a la locura por las carreteras del polvo
cementerios luminosos en los ojos del desesperado solitario presionando contra el horizonte el amanecer
y esqueletos afónicos riendo como locos con el último brillo de la luna dorada envuelta en jirones sangrantes de nebulosas extensas
a todo cuanto vino antes de estos pasos le hubiera gustado
llévame al monte nocturno en el frío tuétano de las constelaciones
donde silben las luces de las carreteras a lo lejos, huyendo hasta las montañas en una fugaz bola de fuego que marque a los ángeles negros-sagsofonistas-de-bluess
gigantes de sulfuro ocultan la estrella polar mientras oxidan el cielo antes del amanecer
el caos en las briznas de hierba floreciendo como una sonrisa el los labios de diablos conduciendo a la locura por las carreteras del polvo
cementerios luminosos en los ojos del desesperado solitario presionando contra el horizonte el amanecer
y esqueletos afónicos riendo como locos con el último brillo de la luna dorada envuelta en jirones sangrantes de nebulosas extensas
a todo cuanto vino antes de estos pasos le hubiera gustado