Como el ala de una alondra
que se incendia en pleno vuelo
y esparce sus cenizas
en la bóveda del cielo.
Y caen
caen atolondradas
derramando la música líquida
los colores que conforman arco-iris
y las débiles hojas muertas del otoño.
Caen sobre ciudades y campos
sobre los hombros aguerridos del soldado
sobre el frágil aposento de una cabeza de mujer
caen sobre la descoyuntada ráfaga
de un automóvil que pasa
ocultando en su interior
dos amantes que escribieron
hace tiempo
sus versos de amor con una pluma de alondra
sobre una hoja seca de magnolio
en una tarde de otoño.
Y esa pluma, esa hoja, esa tarde
caen ahora en inusitado incendio
confundidas con los fuegos del ocaso.
Ilus.: “Ultimas luces”. Fotonatura.org.
que se incendia en pleno vuelo
y esparce sus cenizas
en la bóveda del cielo.
Y caen
caen atolondradas
derramando la música líquida
los colores que conforman arco-iris
y las débiles hojas muertas del otoño.
Caen sobre ciudades y campos
sobre los hombros aguerridos del soldado
sobre el frágil aposento de una cabeza de mujer
caen sobre la descoyuntada ráfaga
de un automóvil que pasa
ocultando en su interior
dos amantes que escribieron
hace tiempo
sus versos de amor con una pluma de alondra
sobre una hoja seca de magnolio
en una tarde de otoño.
Y esa pluma, esa hoja, esa tarde
caen ahora en inusitado incendio
confundidas con los fuegos del ocaso.
Ilus.: “Ultimas luces”. Fotonatura.org.