Inception

Henry Miller

Poeta recién llegado
Cada instante es un rostro profundo,

el sol levanta en vilo las cosas y las pule por dentro

y por fuera.

Lo que fui ha ido a parar a un traspatio,

no hay huellas, nada es producto de nada

todo se crea en el instante.

El aleteo suave de un cuervo alcanzando una cornisa,

la presencia del aire surcando el vacío

llenando cada espacio y desatándolo,

la madurez de todo lo que surge es incontestable.

Dios mira y sonríe a lo lejos.


Todo es mi creación,

¿Como pude ignorarlo por tanto tiempo?

Quizá porque el tiempo no significa nada

y yo nunca he sido parte de esto.


Cada paso que doy es firme y perdurable hasta la inocencia

no hay nadie caminando.

Es la ilusión más real que existe,

las cosas se van creando

y detrás de mí el derrumbe.


Perdiéndose en el laberinto de lo inexistente,

de lo no nacido,

todo se crea al instante,

es real e irreal

no tiene lógica ni pretensión

es un caos bello y ridículo.


Sonrío al escribir estos versos

¿Quién puede capturar lo inefable?

y aún así el intento lo es todo

es parte del espejismo.

¿Porque nadie lo nota?

¡Realmente es tan obvio!

Pero todos van con la cabeza baja

mirando hacia el matadero,

hacia la pretensión.

No hay nadie, nunca ha habido nadie

El sufrimiento es una máscara


El secreto es despegarse de los pensamientos

y meterse de cabeza en el mundo,

dejar de ceder al hechizo

dejar de crear “realidad”.

No hay nada real, solo este ser

moviéndose hacia alguna parte

como una embarcación embrujada

Solo hay el placer de la contemplación.


Escucha el ruido de la puerta mecida por el viento

te está hablando a ti

¡Como puedes ignorarlo!

Deja que los pensamientos cumplan su ciclo

vive en ese espacio en medio del torbellino.

Siempre estas a salvo

porque no hay nada que puedas perder,

es solo un sueño


La humildad lo es todo,

la humildad de ser todo.

Eres todo y no puedes cambiar “algo”.

No hay separación,

solo el testimonio y la acción reunidos,

juntos de forma impecable


Levántate y anda por tu reino,

cada cosa que pasa eres tu

¿No lo ves?

¿Como puedes querer ser algo siendo todo?

Eso es solo medio sueño,

escasez, contracción.

Arrastrándonos vamos por el paraíso,

buscando una fruto lleno de hastío,

y somos la fruta y la mano que la alcanza

al mismo tiempo.


¡Despierta ya es la hora,

ya es el tiempo,

las aves están regresando

y el agua es un espejo!


¡Non je ne regrette rien!
 
Sé todo, y comprenderás a qué me refiero,
cuando digo que cien ovejas prefiero,
a trabajar yo solo, en cien invernaderos.
Aunque si pudiera, me multiplicaría por nueve.


Nueve hijos, ¿ Serán hijas ? Esquiando en la nieve...


Nueve muchachos, ¿ Zagalas ? Monte arriba,
desde la llanura, en comitiva angelical,
si es que tienen carisma, calidad y gracia.
A ver cómo me salen, y de qué vientre materno.


¿ Candidatas ? Levanten la mano, por favor.


¡ Oh, interesante ! Solamente veinticinco.
Estoy alucinando en colores.
¡ Uno para veinticinco, y veinticinco para uno !
D´Artagnán ha multiplicado los panes y los peces.


Si eres todo, ¡ Ya lo veo ! Cómo creces.
 

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