Cristóbal Sandoval
Poeta recién llegado
Desvalido y adolorido corazón.
Chica a la que la suerte olvido, dejándola solitaria en la lucha por el amor.
No pedía oportunidades, solo deseaba entrar en juego. Pedía sonreír y ser feliz, arriesgo todo, y quedo con la nada, su fiel compañera.
Anhelaba acostarse en sus brazos, sin calcular la distancia entre ellos. Pese a lo incansable de los deseos quisiste seguir luchando. Las peores heridas quedaron de tanta batalla, si hubiera sabido que su derrota se tornaba desde el inicio, no hubiera quedado marcada para siempre. Las cicatrices están hechas.
Pero aun queda un futuro, tiempo y vida para continuar. Déjate llevar por las paradojas de la vida, aprende a resistir los peores dolores. Tus cicatrices se borraran con cada paso, de las profundas aprenderás, pero el pasado nunca olvidar.
Da todo, y los dioses sabrán que eres digna de un ser cuyo propósito es hacerte feliz
Chica a la que la suerte olvido, dejándola solitaria en la lucha por el amor.
No pedía oportunidades, solo deseaba entrar en juego. Pedía sonreír y ser feliz, arriesgo todo, y quedo con la nada, su fiel compañera.
Anhelaba acostarse en sus brazos, sin calcular la distancia entre ellos. Pese a lo incansable de los deseos quisiste seguir luchando. Las peores heridas quedaron de tanta batalla, si hubiera sabido que su derrota se tornaba desde el inicio, no hubiera quedado marcada para siempre. Las cicatrices están hechas.
Pero aun queda un futuro, tiempo y vida para continuar. Déjate llevar por las paradojas de la vida, aprende a resistir los peores dolores. Tus cicatrices se borraran con cada paso, de las profundas aprenderás, pero el pasado nunca olvidar.
Da todo, y los dioses sabrán que eres digna de un ser cuyo propósito es hacerte feliz