S.E. Avilés
Poeta Novato
Fuiste siempre un misterio para mí,
no descubrí nunca tus intensiones.
Por más que intentaba llegar a ti,
siempre confundías mis emociones.
Te quiero tanto, me decías,
y la pasión nos dominaba.
Más luego desaparecías,
y llena de dudas me quedaba.
No sabía si volverías,
el desconcierto me aniquilaba.
Seguía viviendo extrañándote,
moría en silencio amándote.
Rogaba por escucharte,
soñaba con abrazarte.
Rezaba por encontrarte,
añoraba el acariciarte.
Pero tu ausencia era infinita,
tu silencio absoluto.
La soledad mis deseos adormitan,
mi esperanza cual flor se marchita.
Y cuando ya mi mente te olvidaba,
cuando mi cuerpo ya no te añoraba
y mis labios tus besos no recordaban
ni mi vientre tus caricias anhelaban.
Así sin más regresabas…
y nuevamente de amor me llenabas.
Seguía viviendo añorándote,
moría en silencio ansiándote.
Oraba por besarte,
fantaseaba con tocarte.
Imploraba por sentirte,
anhelaba el cuidarte.
Pero la incertidumbre me atormenta.
Cuánto tiempo te quedarás?
Por fin me amarás para siempre?
O tal vez…tal vez nunca volverás.
S. E. Avilés
no descubrí nunca tus intensiones.
Por más que intentaba llegar a ti,
siempre confundías mis emociones.
Te quiero tanto, me decías,
y la pasión nos dominaba.
Más luego desaparecías,
y llena de dudas me quedaba.
No sabía si volverías,
el desconcierto me aniquilaba.
Seguía viviendo extrañándote,
moría en silencio amándote.
Rogaba por escucharte,
soñaba con abrazarte.
Rezaba por encontrarte,
añoraba el acariciarte.
Pero tu ausencia era infinita,
tu silencio absoluto.
La soledad mis deseos adormitan,
mi esperanza cual flor se marchita.
Y cuando ya mi mente te olvidaba,
cuando mi cuerpo ya no te añoraba
y mis labios tus besos no recordaban
ni mi vientre tus caricias anhelaban.
Así sin más regresabas…
y nuevamente de amor me llenabas.
Seguía viviendo añorándote,
moría en silencio ansiándote.
Oraba por besarte,
fantaseaba con tocarte.
Imploraba por sentirte,
anhelaba el cuidarte.
Pero la incertidumbre me atormenta.
Cuánto tiempo te quedarás?
Por fin me amarás para siempre?
O tal vez…tal vez nunca volverás.
S. E. Avilés