Angel Acosta
Poeta recién llegado
Esta noche zarcillos, amapolas, gamones despiertan tu falda
Y apresurado ojo de bálsamo mi ilusión va corriente arriba
Sonríe pretensiones. Cobija consuelos. Es atolladero del regocijo
Y en este rural vicio de ilusiones una mecedora (amarrada a tus caderas)
soporta pezones de salero. Es la esperanza de tu saliva
Asombrada como un océano donde no falta una ola
Sabes, una ilusión es corona de cascabeles
Adorna tus musgos con sensual, sexual picardía
La ilusión que no sorprende se pervierte. Es errante. Nómada
Imperceptible como el relincho de los cangrejos
Hay demasiados manotazos para quebrar ilusiones
Necesitamos aguaceros de perseidas contra los imposibles
Esta noche zarcillos, amapolas, gamones despiertan tu blusa
y una ilusión me hace diferente; tanto que... (mientras no se presente)
el dolor sigue sin rostro.
Y apresurado ojo de bálsamo mi ilusión va corriente arriba
Sonríe pretensiones. Cobija consuelos. Es atolladero del regocijo
Y en este rural vicio de ilusiones una mecedora (amarrada a tus caderas)
soporta pezones de salero. Es la esperanza de tu saliva
Asombrada como un océano donde no falta una ola
Sabes, una ilusión es corona de cascabeles
Adorna tus musgos con sensual, sexual picardía
La ilusión que no sorprende se pervierte. Es errante. Nómada
Imperceptible como el relincho de los cangrejos
Hay demasiados manotazos para quebrar ilusiones
Necesitamos aguaceros de perseidas contra los imposibles
Esta noche zarcillos, amapolas, gamones despiertan tu blusa
y una ilusión me hace diferente; tanto que... (mientras no se presente)
el dolor sigue sin rostro.