tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
El color nauseabundo de las ansiedades, se manifiesta inconexo en concisiones.
Materializa la cara mestiza de la duda insípida, que dominará la escena subsiguiente.
Cobra bravura y emoción y unos aires aleatorios, que se cuelan en el valle de las excentricidades.
Dobla la tragedia y mimetiza una mirada crítica existencialista, irremediablemente escéptica.
Se confiesa un remanente de la histeria, y teatraliza una saga de hipotéticas cuestiones de alteración continua.
Las ansiedades trepan por mi estimulo modificándolo todo una vez más, sistematizando una mitologización revelada.
El arte cósmico genera una imagen corpórea, que me deja sin habla.
Evitando las casualidades banales, y una domesticación abrupta sobre una cosificación extrema.
Es hora de armonizar las esperanzas, con el fin de no crear falsas expectativas.
Materializa la cara mestiza de la duda insípida, que dominará la escena subsiguiente.
Cobra bravura y emoción y unos aires aleatorios, que se cuelan en el valle de las excentricidades.
Dobla la tragedia y mimetiza una mirada crítica existencialista, irremediablemente escéptica.
Se confiesa un remanente de la histeria, y teatraliza una saga de hipotéticas cuestiones de alteración continua.
Las ansiedades trepan por mi estimulo modificándolo todo una vez más, sistematizando una mitologización revelada.
El arte cósmico genera una imagen corpórea, que me deja sin habla.
Evitando las casualidades banales, y una domesticación abrupta sobre una cosificación extrema.
Es hora de armonizar las esperanzas, con el fin de no crear falsas expectativas.