tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sobrevolar la inmensidad de la mente, a veces devela el realismo que digiere de manera contundente, la magia de nuestros sentidos; es difícil en diferentes oportunidades entender la capacidad de reacción que ejecuta el poder de reflexividad inconsciente, del cual solo participamos como soporte emocional
el alimento físico, mental y emocional es sin duda, la base de nuestra estructura sensitiva. La realidad nos toma por sorpresa e intenta delimitar la impolución de imágenes y contraimágenes, logrando una perspectiva imperfectamente relacionada a los hechos reales; es el momento del sarcasmo emotivo, que incorporando tópicos temáticos, trabaja convirtiendo los campos innecesarios, aggiornando eventos abstractos, respondiendo con mecanismos consecuentemente animistas, que regeneran la proyección de un ego sarcástico, irónico, cáustico, capaz de imaginar múltiples resultados de una misma situación, en donde la razón y la moral, dudan a la hora de la exposición, concibiendo un dispositivo funcional relacionado directamente con la increación inteligente, desfasando la transitoriedad en el transcurso del tiempo, que dará como resultado un efecto paralizante, una desconfianza, un miedo a la pronunciación de nuestro punto de vista.